Qué difícil es a veces esperar la dulce espera

martes, 27 de octubre de 2015


Y no seré la única que piensa así ¿Verdad?
Cuando quieres ser mamá, cada mes es una espera interminable. Los días se cuentan de principio a fin. Primero, estás impaciente por llegar a tus días fértiles. Después quedan 14 días hasta despejar dudas. Y que largos se hacen.

Cada mes pasa leeeentamente, con sus días interminables, con las ganas puestas en el final del mismo. Y por supuesto, cruzando los dedos para que el desenlace sea feliz. Y cada bebé de este mundo es un final feliz de esos meses llenos de incertidumbre. Sin embargo, el resto son incontables decepciones.

Cuando aparece el periodo, se disipa la mayor ilusión. Es triste descubrir que a pesar de todo el amor y la intención que habéis puesto, pasa de nuevo un mes más en el que el fruto no llega. Y hay que esperar, y esperar y seguir esperando de nuevo, otros 30 o 31 días o los que sumen cada uno de los diferentes ciclos de las diferentes buscadoras de este mundo.

Lo más duro de cada decepción, creo que es esa sensación de dejar ir el tiempo entre tus dedos, y ser consciente de que no puedes ir más rápido por más que quieras. Y eso es frustrante.

Una fase lútea más de espera

Otros catorce días soñando. Al menos este mes he podido conocer el día en el que he ovulado, y por tanto sabré si realmente sufro retrasos o no, ya que mi último ciclo duró 40 días, y ahí si que sufrí. Nunca había sido tan largo.  Este mes, he ovulado en el día 19 o en el 20 de mi ciclo según mis test de ovulación. Así que supongo que mi periodo debería llegar (ojalá no lo haga) el día 33 o 34 del ciclo. 

Ahora mismo voy por el 26, o sea que aún me quedan 7 u 8 días de espera. Por el momento no he tenido síntomas claros de nada. Me duelen mucho los pechos, aunque es algo habitual en mi durante la segunda parte del ciclo.

Y hoy llevo todo el día con un dolor similar al premenstrual, aunque creo que es muy pronto para tenerlo. Es un dolor persistente en el bajo vientre, que a veces se refleja un poco en la pierna. También he notado que estoy bastante hinchada, aunque soy propensa a retener líquidos, y bueno, con el estrés de mi nuevo trabajo, y que he dejado de ir al gimnasio por falta de tiempo... no me extraña que retenga líquidos. (Por cierto, llevo fatal el reto de perder peso antes de quedarme embarazada...)
Lo mejor de todo es precisamente eso, mi nuevo trabajo. Es tan satisfactorio trabajar en lo que más te gusta un año y medio después de no estar haciéndolo, que ayuda a no estar todo el día pensando en lo mismo.

Cada mínimo "posible síntoma" hace saltar las alarmas. Un cansancio extremo. Un dolorcillo tímido en la zona abdominal, un leve mareo, ganas de picotear a todas horas, insomnio, somnolencia, náuseas... ¡Horror! Es imposible no ilusionarse y confundir las señales que crees que manda tu cuerpo, o que, quién sabe, inventa tu mente deseosa de ser mamá.

Ya falta menos para saber. Para alcanzar un sueño. O para tropezar y estar obligada a levantarse una vez más. Sea como sea, paso a paso, seguimos caminando. ¿Tú también te sientes así?


Mis primeros pasos con los Test de Ovulación

lunes, 19 de octubre de 2015

Hace ya demasiados días que no escribo, pero es que se han confabulado varios factores contra mi y mi objetivo de mantener una alta actividad en este blog que he iniciado con tanta pasión y tantas ganas. Pero aquí estoy, sacando un huequito para contaros la nueva aventura emprendida en este quinto ciclo de búsqueda: Los Test de Ovulación (TO)

Mi primer positivo en TO

¿Ovulo o no ovulo?

Pues como habéis visto en la imagen anterior, si que ovulo. Sí. Pero esa era mi mayor duda y uno de mis primeros miedos cuando no me quedé embarazada a la primera. Sí, ahora ya sé que lo raro y milagroso es que des en la diana sin muchos intentos. Pero bueno, después de asumir que no era tan fácil empecé a escuchar mi cuerpo y a analizar sus señales.

Justo antes de animarnos a ser padres, pasaron varias cosas en mi cuerpo que caben destacar por orden:


  1. Usé anticonceptivos durante muchos años (Unos 10), y casi seguidos. 
  2. Tuve un fibroadenoma mamario, y al poder estar relacionado con este uso de anticonceptivos (En eso no estaban de acuerdo todos los médicos, pero por si acaso...) dejé los anticonceptivos, y pasamos a lo más tradicional: preservativo y controlar los días fértiles. (Más o menos, antes no sabía ni la mitad que ahora sobre los dichosos días fértiles...). 
  3. El futuro papá en proyecto y yo nos casamos el pasado 6 de junio. Y la dichosa regla amenazaba con aparecer el mismo día del enlace. Así que tras consultar con mi médico, me recomendó usar Nuvaring dos ciclos seguidos sin descanso para cambiar la fecha de mi periodo. Y así lo hice. Una semana antes de la boda saqué segundo anillo, vino la regla, y ya no volví a usar ni una sola hormona más. Justo ahí, empezó nuestra búsqueda. :)
Os cuento todo esto porque mi cuerpo ha cambiado bastante e intento buscarle una explicación. Cuando dejé los anticonceptivos por primera vez, tardé muy poco tiempo en regular mi cuerpo. El segundo mes, ya fue un ciclo normal, mis reglas se regularon, y mis ciclos tenían una duración de 30-32 días. Notaba mi ovulación perfectamente en forma de dolores intensos en el ovario correspondiente. No tenía ni que observar el flujo. Un par de granitos (enormes) en la cara o la espalda y un dolor más fuerte que el de la regla. Esa eran mis ovulaciones.

Sin embargo, al dejar los anticonceptivos esta última vez, la reacción de mi cuerpo no ha sido la misma. Mis ciclos, 5 meses después no se han regulado. Y mis ovulaciones, no son tan claras como lo habían sido antes. Por eso, decidí probar los test de ovulación. Y como no, ahora toca contaros mi experiencia .

Adicción a los Test de Ovulación (TO)

La verdad es que siempre dije que no iba a obsesionarme con esto de ser madre, que llegaría cuando tuviera que llegar... pero qué narices... eso no se puede controlar. El primer mes ya me estaba haciendo un test de gestación temprana, dos días antes de que me tuviera que bajar la regla. Así que me dije: no compres más test de embarazo. Y lo conseguí. Pero luego conocí los TO, y dije... no los compres, te vas a obsesionar... y lo conseguí durante tres ciclos. Pero después de mi último ciclo puñetero, que ha durado 40 días, con sus interminables diez días de retraso, pensé que era el momento de saber que pasaba en mi cuerpo.

Así que los compré, y llegaron el día 13 de mi ciclo. Un día perfecto para empezar a probarlos.

Y así me ha ido con los Test de Ovulación hasta hoy

Pues ya en ese día 13 aparecía una leve línea de test coloreada, sin llegar a ser positivo. Aún no sabía que para considerarse positivo esa línea debía ser de la misma o más intensidad que la línea de control. Así que seguí haciéndome test, dos veces al día. Y esta fue la evolución:


Evolución de la LH

Han perdido algo de intensidad, pero debo decir que me tuvieron algo confusa, sobre todo los días 14 y 15. Parecía que el resultado aumentaba, y de repente el día 16 la tira aparece con un blanco casi nuclear. En ese momento pensé que ya había ovulado y no había pillado el pico de LH, pero no. El día 17 volvía a aumentar la intensidad de la línea de test, y el 18, tanto por la mañana como por la tarde, el positivo era más que claro. Hoy ya ha bajado considerablemente (no aparece en la imagen) así que interpreto que ayer fue el pico de LH, y mi ovulación debería darse entre hoy y mañana.

Positivos en la parte superior, abajo casi positivo

¿Cómo funcionan los test de ovulación?

Pues son exactamente igual que los de embarazo, pero detectan la Hormona Luteizante en vez de la HCG del embarazo. Esta hormona es producida por la hipófisis o la glándula pituitaria, y aunque parezca que es exclusivamente femenina, también la producen los hombres, en su caso para regular la testosterona.

En la mujer, esta hormona controla la maduración de los folículos, la evolución de la ovulación, la iniciación del cuerpo lúteo y la producción de progesterona. Participa en un complejo proceso hormonal en el que se produce la liberación del óvulo, el mantenimiento del cuerpo lúteo y la generación de estradiol por parte de éste para preparar el endometrio de cara a la implantación.


El TO marca el pico de LH, que se produce un poquito antes de la liberación del óvulo. Eso quiere decir, que si tienes un test positivo, si tienes la suerte de pillar el pico (no siempre pasa, porque puede durar muy pocos horas), pues tienes una ventana de fertilidad de entre 12-36 horas. La ovulación se presentará entre 12-24 horas después, y sumamos 12-24 más de vida que tiene el óvulo. Evidentemente depende de cada mujer, pero cuanto más tiempo pase entre el positivo y la relación sexual, menos probabilidades habrá de lograr embarazo.

Los espermatozoides (esos ansiados soldaditos) pueden vivir hasta 5 días dentro de nuestro acogedor aparato reproductor. Sin embargo el óvulo solamente tiene una corta vida de entre 12-24 horas. Por eso, es bueno tener relaciones sexuales desde incluso un poquito antes del pico de LH, para asegurarte de que los soldaditos estén esperando al óvulo nada más que éste salga por la puerta del ovario.

¿Cómo se hacen los Test de Ovulación? ¿Dónde los compro?

Es muy sencillo. Dependerá de la marca de los test. Yo elegí los de One Step, y los compré en EBAY, en una tienda llamada FERTILITYPLAN. Estuve leyendo mucho sobre ello, y descubrí que en la farmacia eran carísimos, y además incluso menos fiable. Por ejemplo los de ClearBlue costaban alrededor de 30 euros y a veces no te daban suficiente ni para un ciclo (Creo que venían 7 unidades).

Los que yo elegí venían incluidos en un Pack de fertilidad que contenía 20 Test de Ovulación, 20 Test de Embarazo (de detección temprana súper sensibles) y un termómetro digital para comprobar la temperatura basal. Todo por poco más de 11 euros. La verdad es que compro bastante pro internet, pero en el tema de test, tanto de ovulación como de embarazo, os ahorraréis una pasta en comparación con la farmacia habitual.

Este es el pack que elegí

¿Y ahora qué?

Pues ahora, tengo una maravillosa fase del ciclo. La etapa fértil. Y vamos a darnos mucho amor. Dicen que es aconsejable dárselo un día si y uno no. Pero nosotros casi siempre pecamos todos los días... tampoco es cuestión de mecanizarlo todo. Los niños hay que hacerlos con amor, no con calculadoras, porque existe el riesgo de que pierda todo el encanto. Así que "Alegría para el cuerpo".

Y tras centrarnos en eso, toca esperar, un ciclo más, a la fecha prevista para el inicio (o no inicio) del periodo. Ojalá no llegue. Pero si llega, tendremos otro dato más: la duración de mi fase lútea, otro dato importante en temas de fertilidad.

Y eso es todo por el momento :) ¿Cómo os ha ido a vosotras con los test de ovulación?

La importancia del peso corporal antes del embarazo

miércoles, 7 de octubre de 2015




Seguro que no es la primera vez que escuchas que el peso corporal de la mujer puede influir en su fertilidad, así como en el futuro desarrollo del feto. Por eso, si buscas el embarazo de forma consciente, es muy recomendable que busques tu peso corporal ideal antes de quedarte embarazada.

¿Qué me pasa a mí con el peso?

Para mí esto está siendo un suplicio. Me casé hace justo 4 meses, y para la boda perdí 6 kilos. Hice una dieta bastante estricta, sobre todo por estética, aunque seguida por una nutricionista de una conocida cadena (Naturhouse). ¿Qué pasó después? Pues que tras tres meses de dieta potenciada con complementos naturales, tuve como consecuencia un brutal efecto rebote. Punto 1: Gran parte de la culpa fue mía, que en vez de hacer un mantenimiento (lo más importante en una dieta de adelgazamiento), me fui tres semanas de luna de miel comiendo todo lo que se me antojaba. Punto 2: Acostumbrar a tu cuerpo a eliminar líquidos y a acentuar tu metabolismo con mejunjes varios, puede tener como consecuencia que cuando los dejes, tu cuerpo se vuelva loco y aparezca este terrible efecto yoyó.

A mí se me juntó todo esto, y se unió a un descontrol de algunas enzimas paratiroideas, que sospecho también influyeron los suyo. El resultado: El primer mes engordé 3 kilos, el segundo, sumé dos más, y el tercero otros dos. Y ahora ando kilo arriba, kilo abajo, a pesar de ir al gimnasio una hora u hora y media y de llevar una dieta sana. Un horror vaya.

De repente he pasado de pesar 60 kilos hace 4 meses (un peso saludable para mi 1'62 de estatura) a 67 kilazos que ya suponen un ligero sobrepeso (para mí un gran sobrepeso, pero bueno, vamos a definirlo tal y como lo hacen las tablas prefijadas por sanidad).

La verdad es que estando en mi 5º ciclo de búsqueda me preocupa bastante. Por una parte, tengo miedo de que esta subida de peso sea en parte responsable de que nos esté costando algo más, porque de hecho hasta se me ha descontrolado la regla, y en mi último ciclo tuve 10 días de retraso injustificado. Y por otro lado me preocupa de cara a que consiga el embarazo, y el aumento de peso no pare. Pero bueno, vamos por parte y veamos que dicen los expertos.

¿Cómo influye tu peso corporal sobre tu fertilidad?

Tanto el bajo peso como el sobrepeso influyen en tu capacidad para concebir. La extrema delgadez lleva a la mujer a la amenorrea. Muchas mujeres ven como después de un adelgazamiento excesivo, su regla desaparece. Dependiendo de la gravedad del caso, si se alcanza el peso adecuado, el periodo vuelve a aparecer. Pero se dan casos graves, por ejemplo en chicas con anorexia nerviosa, que desembocan en una infertilidad permanente.

Sin embargo son más comunes los problemas por sobrepeso. Cuando una futura mamá tiene kilos de más, puede sufrir determinados descontroles hormonales que le dificulten la concepción. Sabrás si tu peso interfiere en la fertilidad si tus reglas llegan a descontrolarse, como me ha pasado a mi (Aunque lo mío no sé con certeza que se deba a eso, pero cierto es que no es una sospecha infundada).

Se da la circunstancia de que muchas mujeres con sobrepeso sufren de forma relacionada al mismo, el llamado Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP), un desarreglo hormonal que hace que los ovarios no sean capaces de terminar de madurar los óvulos y de expulsarlos. Es decir, provoca que no haya ovulación, y por tanto hace desaparecer las posibilidades de concepción. Estas mujeres además producen más insulina y más andrógenos, un cóctel desafortunado en los momentos en los que se busca un bebé.

Ni que decir cabe, que los problemas se extienden al embarazo si es que se llega a lograr. El sobrepeso influye muy negativamente en el desarrollo del mismo, llegando a aumentar los casos de diabetes gestacional, preeclampsia, y mayor riesgo de cesárea entre otros muchos problemas.

Como enfrentarse al sobrepeso antes del embarazo. 

El embarazo no es momento de adelgazar ni de hacer dietas. Pero si lo es mientras buscas bebé. Eso sí, si estás pensando en ser madre no vale hacer dieta de cualquier manera. Ni de ponerte a hacer ejercicio como una loca, porque tampoco sería la solución a tus problemas.

Yo me apunté al gimnasio en julio, y procuro ir unas 4 horas semanales. A veces voy una hora al día, o dos o tres veces a la semana 1'5 o 2 horas. Hago spinning, zumba, bodycombat, o bodypum, a un nivel suave, para todos los públicos. Me tengo que controlar, porque en mi adolescencia fui deportista de competición (nadadora) y cuando hago deporte me flipo y no paro de intentar superarme... pero no es el momento ni el objetivo (El exceso de ejercicio también es contraproducente).

En cuanto a la dieta, procuro comer muchas proteínas, pero sin dejar de lado frutas, verduras y algún carbohidrato saludable (Legumbres, pan integral...). Eso mientra mi médico me ve. Tengo cita dentro de un mes con un internista para que me controle las enzimas que tengo alteradass y me ponga una dieta de adelgazamiento saludable.

¿Por qué incido en lo de "saludable"? Pues porque no podemos olvidar que estamos buscando un embarazo, y que nuestro estado nutricional antes del mismo influirá en la calidad genética y fortaleza de nuestros óvulos, así que olvídate de dietas milagro o bestialidades como la Dukan, que hacen trabajar sobre manera a los riñones y llenan tu cuerpo de toxinas (Yo la hice en tiempos...).

De momento no pierdo mucho... pero vista la tendencia de 2 kg más por mes, me conformo con no engordar.

¿Y vosotras chicas? como lucháis contra la báscula antes de ser mamás?

Amamantar y trabajar: Semana Mundial de la Lactancia 2015

martes, 6 de octubre de 2015



Me encanta el tema de la lactancia. Aunque creo que cada vez se está convirtiendo en algo más controvertido. Soy de las que piensa que la lactancia materna es la mejor opción, nada más que hay que ver los diferentes estudios que lo corroboran. Aunque también entiendo, que a pesar de la lucha constante que se hace para que la madre pueda elegir, aún es difícil conciliar la vida laboral o personal de la madre con la opción de amamantar. Por suerte, las leches artificiales son ya de gran calidad, y respeto mucho a quien decide no dar el pecho. Pero el hecho de no poder elegir a veces, debería hacernos ver la importancia de esta lucha que se persigue a través de iniciativas como la Semana Mundial de la Lactancia.

23 años de lucha por la lactancia

La Semana Mundial de la Lactancia nació hace ya esa friolera de años, nada más y nada menos que 23. Fue en 1992, cuando la OMS, junto a UNICEF, instauraron oficialmente esta iniciativa de movimiento social en favor de la lactancia materna. Esa primera "edición" nació del movimiento "Baby Friendly Hospital Iniciative" (Iniciativa Hospital Amigo del Niño), y que hoy se ha convertido en la "Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al nacimiento y la lactancia", dentro del movimiento de la Semana Mundial de la Lactancia.

Desde entonces, cada año se añade un lema, que incide en alguno de los puntos de lucha de este movimiento. Algunos fueron tan significativos como "La fuerza de la mujer", "Un recurso natural", "La mejor inversión", o el del año pasado "Un triunfo para toda la vida".

Amamantar y trabajar: ¡Logremos que sea posible!

Ese es el contundente lema de este año. Y es que la conciliación, que ya es complicada durante toda la maternidad, aún lo es más durante la lactancia. Por eso, para este año, se han fijado 5 objetivos de lucha, que se centran sobre todo en la lucha por mejorar unas condiciones laborales que faciliten la posibilidad de compaginar trabajo y lactancia sin problema.

  1. Unir los esfuerzos multi-dimensionales de todos los sectores
  2. Desarrollar acciones por parte de los empleadores, que sean amigables con las familias, bebés y madres. 
  3. Informar sobre los últimos avances en tutela y protección de los Derechos de la Maternidad.
  4. Compartir, facilitar y fortalecer las prácticas que ayudan a la lactancia materna. 
  5. Comprometer y trabajar con grupos específicos. (Mujeres trabajadoras, sindicatos, etc)

Un dato curioso: ¿Por qué la primera semana de octubre?


Incluso la fecha elegida para este movimiento social tiene un motivo simbólico. En un principio, la OMS y UNICEF instauraron la Semana Mundial de la Lactancia, durante la primera semana de agosto. Pero en parte de Europa, y sobre todo en España, esa semana es periodo vacacional para muchas trabajadoras, y no era demasiado reivindicativo celebrar este acontecimiento en una semana no laboral para muchas. Por eso se decidió cambiar la fecha, que en el resto del mundo sigue siendo la misma.

Para decidir la nueva fecha se tuvo en cuenta el 1 de enero, primer día del año, como una fecha simbólica del inicio de un embarazo. La fecha probable para ese simbólico parto sería la semana 40 del año, y la del inició de la lactancia materna sería la semana 40-41 por tanto. Es esa semana justo la que transcurre a principios de octubre, y es por eso que este movimiento social de apoyo a la lactancia materna, se celebra justo en esta fecha.

Y tú, ¿Celebras la lactancia?

La lactancia materna es la opción más natural de alimentación para tu bebé. Pero, ¿Y tú? ¿La practicas? ¿Has declinado la elección ante las dificultades que te plantea la vida en cuanto a conciliación? ¿O eres una ferviente defensora de la lactancia materna?

Ropa Premamá: Colección H&M Otoño 2015

lunes, 5 de octubre de 2015

Hoy ha amanecido gris, y con una pinta de día otoñal total. Y hablando con una amiga que está embarazada de unos seis meses, me ha comentado que se había cargado de básicos para pasar el otoño cómoda y mona con su barriguita. Por lo visto buscaba sobre todo unos vaqueros que le gustasen y le hiciesen sentirse guapa, y otra amiga nuestra, le ha recomendado los de H&M.

Como sabéis, yo aún ni estoy embarazada, pero me ha picado la curiosidad de echarle un vistazo a la colección de H&M, porque además, muchas veces me he parado a ver sus prendas en alguna de sus tiendas, sin darme cuenta de que eran premamá... es decir, que me parece que tienen unas prendas bastante atractivas.

Como donde vivo no hay H&M, me he dado una vuelta por su web, y os voy a compartir lo que más me ha gustado de la nueva temporada.

Vaqueros Premamá H&M

¡Me encantan! Siempre he tenido la idea de estos pantalones anchos, sin forma, y un poco desaliñados. Pero esa época ya pasó. Está claro que durante el embarazo es importantísimo verse bien para mantener la autoestima, y H&M ha sabido crear líneas súper femeninas, y similares a cualquier tipo de vaquero que puedes llevar sin estar en estado. Vaqueros Skinny, estilo Boyfriends, rectos, Slim, e incluso algún modelo moldeador. Desde luego, los hay para todos los gustos.

 

Colores lisos y rayas

En general, es obvio que si queremos afinar la figura, utilicemos colores lisos, y normalmente oscuros. Eso no quiere decir que haya que ir de negro, ni que no haya sitio para los estampados. Pero H&M opta sobre todo por colores lisos y neutros como el azul oscuro en distintos tonos, el gris, o también tonos actuales como el marsala y burdeos, o el clásico verde caza. Eso si, podemos encontrar prendas anchas que disimulen la barriguita, pero también prendas de punto y ajustadas para las que se atreven a presumir de embarazo.
 


Lencería Premamá y Especial Lactancia

Es otra de las cosas que me gustan de H&M. Dar el pecho a tu bebé no es sinónimo de llevar sujetadores bastos y faltos de sensualidad, de estos típicos con una imagen súper ortopédica. NO. H&M tiene una gran variedad de sujetadores de tejidos y colores suaves y modernos, con detalles como sensuales encajes, que harán que se sigas sintiendo sexy y atractiva, a la par que cómoda. Pero no solo sujetadores. Braguitas, pijamas, y panties, completan la sección de lencería para futuras mamis y mamás recientes.

 

Variedad y precios

Además de la gran variedad de prendas premamá que H&M ha creado, también ofrece una amplitud notable de precios. Desde camisetas de lactancia a 7'95 euros, sujetadores a 9'95 euros, y vaqueros que van desde los 24'95 hasta los 59, 90, la verdad es que hay donde elegir, para todos los gustos y bolsillos.


Podéis ver el resto de la colección de H&M AQUÍ

¿Qué os parece? ¿Os gusta?

Lo bonito de querer ser madre es que ya te quiero

sábado, 3 de octubre de 2015

Quiero ser madre, hoy o mañana, pero para siempre. Quiero ser madre, porque cuando tú llegues nunca más estaré sola. Siempre serás mi luz al final del túnel.

Quiero enseñarte lo que he aprendido al vivir, las cicatrices que me han quedado, y aconsejarte para que tú no caigas. Pero tendrás que recorrer tu propio camino, y olvidarte de de mis errores para cometer los tuyos propios. Y entonces, también estaré ahí para tenderte mi mano y ayudarte a levantarte del suelo y alentarte a seguir paso a paso.

Quiero hacerme grande mientras tu creces dentro de mi, y seguir creciendo aún cuando tú estés fuera. Quiero que aprendas, y yo aprender contigo. Quiero enseñarte a reconocer lo malo y a enfrentarte a ello, pero sobre todo quiero que veas a través de mí todos los colores bonitos que tiene la vida.

Que sepas lo que es el amor y lo palpes en casa cada vez que nos mires a papá y a mi. Y después lo experimentes en tus propias carnes por mucho que nos cueste dejarte crecer. Que te enamores y ojalá nunca llores por ello, pero que si lloras, seamos los primeros hombros en los que te apoyes.

Estoy ansiosa por sacar todas mis fuerzas y superar cualquier dificultad para que no te falte de nada. Por que nada se me ponga por delante si se trata de darte algo que necesites, algo que te haga bien.
Quiero olerte cada mañana, y reconocerte entre un millón, y sentirme orgullosa de sumar amor, amor y amor junto a tu padre para hacerte la personita más bonita del mundo.

Quiero hacerlo bien, equivocarme y rectificar, experimentar cada segundo, disfrutar del proceso y convertirte en mi mundo, sin dejar de ser yo. Quiero que seas tú, pero que nunca nos faltemos.

Sé que serás grande, porque tus padres son el día y la noche, y tu solo puedes resultar el completo y perfecto equilibrio del planeta. Tú serás nuestra balanza, nuestro combustible, nuestra razón de ser, nuestra razón de seguir, nuestra razón de vivir.

Y te esperamos ansiosos, porque estamos preparados para recibirte en nuestro mundo, para que seas la luz de nuestro hogar.
Todavía no existes, pero ya te quiero.

Sentimientos después de otro intento fallido

jueves, 1 de octubre de 2015

                                                       
 Un largo camino por recorrer

El día que te encuentras un negativo en el test, no pierdes la esperanza. Piensas en mil razones por las que tus ilusiones aún no quedan truncadas: Habré ovulado más tarde y por eso aún no me da positivo el test; me estará subiendo muy despacito la hCG...

Poco a poco, sigues aferrada a la idea de que un ser se está formando en tu vientre, aunque ya las cosas no te cuadran. ¿Tendré un embarazo químico? ¿Estaría embarazada y lo he perdido? No te cuadra tanto retraso y tanto resultado negativo.

Y de repente, cuando ya el retraso es preocupante... llega tu menstruación. Y entonces no hay ilusión que valga, porque todo vuelve a comenzar de cero.

¿Cómo enfrentarnos a un test negativo?

Pues con entereza. Cierto es que aquí no vale eso de "tienes toda una vida por delante", porque somos muchas las que nos hemos puesto a hacer deberes más que tarde, con poca vida fértil por delante, y eso supone una fuerte presión. Cada intento es un mes que pasa lentamente, agonizante hasta la fecha en la que toca tu siguiente periodo, y quizás ahí todo vuelva a empezar. Pero no vale desesperarse. Al fin y al cabo, un año es un plazo más que razonable para quedarse embarazada, seguro que conoces a más de una pareja que ha rozado o sobrepasado ese tiempo.

No desistáis en el intento. Y aprovechad bien los ciclos. Seguid consejos para buscar el embarazo como las posturas más idóneas, la periodicidad ideal en las relaciones sexuales, observad las señales que lanza la ovulación... pero no os obsesionéis. No dejéis que el sexo se vuelva únicamente reproductivo porque puede ser muy perjudicial para la relación de pareja.

Plantea una visita a tu médico de cabecera y proponle que te recete algún complemento vitaminado que favorezca la ovulación y que mantenga tu salud y la de tu pareja como la de un roble.

Haz una vida normal, ocupa tu tiempo, disfruta de tu ocio y mantén la mente ocupada. Todo el mundo dice que cuando te relajas, llega la sorpresa.

Disfruta de la vida, de tu pareja y de todo lo que no podrás hacer cuando ya seáis más que dos. La naturaleza es sabia, y obrará el milagro cuando tenga que hacerlo. Seguid como hasta ahora, con optimismo y mucha energía positiva... ¡Ánimo mamá! Tú puedes ;)

Por qué se retrasa mi menstruación?


A todas nos ha pasado en alguna ocasión. Un retraso de estos que te dejan totalmente descolocada. Pues así estoy yo. Ya por fin hoy ha terminado, después de dos test negativos y muchas esperanzas puestas.

Han sido diez largos días esperando que me bajara la regla, y ésta no llegaba. A parte del nerviosismo que esto te causa cuando estás inmersa en la búsqueda de un bebé, este tipo de situaciones te plantean muchas dudas.

¿Por qué no me viene la regla?

Pues vete tú a saber. Esto es un misterio. Pero si buceas un poco por la red, estas son algunos de las posibles causas.
  • Nerviosismo y ansiedad: Cualquier situación que te produzca este estado emocional puede causarte un retraso: estrés laboral, por los estudios, por problemas familiares, incluso por las ganas de lograr el embarazo (Esa podría ser una de mis causas)
  • Uso de anticonceptivos: tanto al comienzo de su uso, como al dejarlos, el cuerpo puede sufrir desajustes hormonales. En mi caso, hace 4 meses que los usé para cambiarme la fecha del ciclo, para que no me viniera la regla el día de mi boda, por lo que podría ser otra de las causas. 
  • Cambios de peso bruscos: Normalmente cuando adelgazas, pero también cuando engordas rápidamente. (En mi caso he engordado unos 6 kg en 4 meses).
  • Problemas de tiroides: Debería diagnosticarlos tu médico. Si te sientes cansada en exceso, aumentas de peso fácilmente, notas tu piel seca, tienes insomnio, tristeza... puedes tener hipotiroidismo. Yo tengo un nódulo en el tiroides, y algunas enzimas relacionadas con la paratiroides algo alteradas. En un principio no debería causarme irregularidades en mi periodo porque mi función hormonal es normal, peeeeero... nunca se sabe. 
  • Y por supuesto, el embarazo: Una falta de menstruación es el primer síntoma a tener en cuenta. Aunque como vemos, no siempre es así. El temor al embarazo también provoca más de un retraso... así como la ansiedad por lograrlo. Por eso es importante mantener un control de tu periodo, pero sin llegar a obsesionarse. 
El periodo normal de una mujer debe oscilar entre los 25 y los 35 días. Un retraso puede ser algo puntual y no tiene por qué ser preocupante. Sin embargo, si tu retraso sobrepasa los 40 días de ciclo, o te ocurre demasiado a menudo, consulta a tu médico, porque podría ser síntoma de una infección en el sistema reproductor, SOP (Síndrome de Ovarios Poliquísticos) o algún otro desarreglo hormonal importante. 

Además, si estáis buscando un bebé, presta atención a este tipo de problemas, porque lograr la concepción con ciclos irregulares puede convertirse en una ardua tarea.