Vuelvo a alejarme de ti, cuando más cerca te siento

martes, 23 de febrero de 2016


Aún no he conseguido recuperar el ritmo de publicación que me propuse en los inicios del blog. Pero hace días que sentía la necesidad de contar todo lo que estaba sintiendo.

Llevaba meses sin novedades. Ciclos más o menos regulares pero imperfectos. Cortos, con fase lútea corta. Ovulando alrededor del día 21-22 de ciclo, y finalizando el ciclo con la llegada de la regla a los 28-29 días.

Pero el anterior ciclo al que ahora esta transcurriendo, la regla tardó más en aparecer, y lo hizo el día 34. Y el anterior hizo acto de presencia el día 31. Eso ya me molaba más. Antes de empezar a buscar el embarazo, mis ciclos duraban 31, 32 días. Y esto ya empezaba a parecerse a lo que yo conocía de mi cuerpo. Además, mantenía la ovulación alrededor del día 21 del ciclo, por lo que iba sumando días a mi corta fase lútea. Eso, ya de por sí, empezaba a tener mejor color a la hora de tener más posibilidades de lograr el embarazo.

He de decir, que estos dos meses anteriores han sido una locura, por el trabajo y por la mudanza. Por fin hemos encontrado nuestro hogar definitivo, y tras dos meses de papeleo, mudanza express y mucho curro, a principios de este mes conseguimos instalarnos en nuestra nueva casa. Y fue entonces cuando dije... toca volver a prestar atención a todas las señales que emita mi cuerpo.

Y precisamente, este ciclo mi cuerpo enviaba más señales que nunca.

¿Cómo me he sentido en el #ciclo10?

Pues igual que en uno de mis favoritos, el #ciclo7, que tiene su propia entrada, y que podéis recordar aquí. He sentido la ovulación mejor que nunca. Como si estuviera expulsando una piedra del riñón, jejeje. En forma de cólico, bastante fuerte, estuve ovulando durante tres días. Dos de ellos, (el 16 y 17) con test de ovulación positivo. Y el 18 por fin, con test negativo aunque bastante marcado, y subida de temperatura basal, llego la ovulación antes de lo esperado con respecto a otros ciclos.

La verdad es que me gustó la idea de ovular el día 18 del ciclo... unos 3 días antes de lo habitual. Quizás signifique que poco a poco mi fase lútea se vaalargando, y por tanto regulando.

El caso es que tras la ovulación, y con los deberes más que hechos en los días claves (15, 16, 17, 18 y 19) empecé a sentir el intenso dolor e hinchazón del pechos, y el cansancio insoportable que me hace pasar el día más dormida que despierta. Además, en esta ocasión unos cuatro días después de la ovulación empecé a sentir pinchazos y calambres en el útero, hacia el lado derecho, justo del que había ovulado. ¿Se estaría implantando un posible embrión? Pues eso pensé, aunque finalmente creo, y digo CREO porque aun no tengo la certeza, este mes tampoco será el mes esperado.

Durante los días siguientes empecé a tener el estómago revuelto, e incluso algo de acidez. También reflujos. Y mucho sueño. Mucho sueño. Además de los pinchazos en el bajo vientre... Pero, hoy, día 8 post ovulación, y día 26 del ciclo, han desaparecido casi todos los síntomas: Los pechos se han desinflado, los pinchazos en el útero han desaparecido, y me encuentro bastante bien del estómago. Eso si... mi humor está de perros. Así que me temo, que a pesar de mantener mi temperatura basal alta, la regla se está acercando.

Decepción tras decepción

Soy una persona optimista por naturaleza. Pero es complicado llevarse una decepción sobre algo que esperas cada mes, durante 30-35 días, y que siempre acaba igual. Y un mes, y otro, y otro... Es duro enfrentarse al final de un ciclo no fructífero, sabiendo que te quedan otros 30 días por delante con la incertidumbre y la esperanza en aumento, para quién sabe, llevarse un nuevo batacazo.

Reconozco que duele, pero que también duele cada vez menos. El cuerpo y la mente se va acostumbrando a los golpes, y se hace cada mes más insensible a lo habitual. No pierdo el ánimo, ni las ganas. Pero si que siento desvanecerse la esperanza y aumentar el miedo a una infertilidad que más que una sospecha, se acerca cada vez más a ser un hecho.

Hoy es el día 26 de mi ciclo 10, y creo que mínimo habrá un ciclo 11... si no son más. Ya pesa. Aunque puedo con todo y más.


Primera decisión: estudiar mi fertilidad

domingo, 7 de febrero de 2016


¡Hola! ¿Creíais que me había rendido? ¿O qué quizás andaba sin ánimos para pensar en mi búsqueda de la maternidad? Pues no. Aquí estoy. Otra vez de vuelta.

He de decir que cuando inicié este blog me encontraba desempleada, y tenía mucho tiempo... y nada que hacer. Por suerte encontré trabajo, aunque como me suele pasar siempre... me vuelco tanto que las horas extra para mi no existen. Así que... me dejé ir un pelín el blog... Pero no pienso dejarlo. Este camino se está haciendo largo, y no por más duro pienso dejar de compartirlo.

Estamos como estamos

Sí, tal y como. Igual que lo dejamos. Seguimos sin haber logrado el embarazo. Pero bueno, tengo que ser sincera, y estos dos meses no me he centrado mucho en ello. Si que es verdad, que pensé que por ese mito de "cuando te relajes te quedas", "Cuando menos lo pienses lo consigues..." lo mismo me quedaba... pero no. Es un mito. Lo corroboro.

Hace una semana que tuve mi último periodo. Y me sentí igual de mal que todos los meses, aunque esta vez no lloré. Tampoco me desanimé. Es como si mi mente ya estuviera preparada para la decepción. Y eso no me gusta, pero también tengo que decir que es de agradecer... porque tenía los ánimos por los suelos, y no sé cuánto hubiera aguantado con ese hilito tan fino de fuerza. Es curioso, pero estoy aprendiendo mucho de mi misma en este difícil camino. Estos meses me han servido de impulso, de auto conocimiento, y para coger fuerza. Y por fin, tomar una decisión.

He probado todo: el método relajado y natural, el de todos los días por si acaso, el de un día sí y un día no para que los soldaditos estén en su justa medida, el de solo la sexy week, test de ovulación, medición de temperatura basal, observación del flujo cervical,... y nada funciona. Ovular, según toda la teoría aprendida, ovulo. Y creo que controlo la ovulación. Pero mi fase lútea es corta (8-9 días). No sé si será ese el problema. Hace unos 3 ciclos tuve un test de embarazo que diría era positivo... fue 8 días post ovulación, y al siguiente día me vino la regla...

Está claro que la teoría me la sé. Mi cuerpo lo conozco. Pero algo falla. Tuve en diciembre visita al ginecólogo y le planteé mis dudas. Pero salí igual de la consulta. No me hizo ni caso, y prácticamente me trató como una gran estúpida. Algunos ginecólogos nos tratan como si fuéramos tontas...

El caso es que necesito hacerme un estudio de fertilidad. Al menos empezar con un estudio hormonal. Así que he decidido acudir a mi doctora de cabecera, que por suerte es un amor de mujer y una pedazo de profesional implicada como pocas. Espero que ella me explique los pasos a seguir, porque aunque ya he escogido también un profesional privado, me gustaría iniciar todos los pasos en la Seguridad Social.

Así que el martes tendré esa cita, y a partir de ahí espero poder emprender la marcha, con paso firme, y directa a conseguir nuestro sueño.