Diario de embarazo: Semanas 8-12 de embarazo

martes, 26 de julio de 2016

Tengo que empezar diciendo que... ¡Estas semanas son las peores del embarazo! Por lo menos para mí y a falta del tercer trimestre... En realidad desde la semana 7. Y es que aunque no puedo quejarme porque llevo un embarazo maravilloso y muy, muy llevadero, estas semanas fueron una agonía. 

Síntomas primer trimestre de embarazo

Pues empecé simplemente con los paseos nocturnos al baño. Cada vez fue a más. Mínimo me levantaba cada noche al menos dos veces. Además durante el día también me pasaba. Mis visitas al baño eran muy, muy frecuentes, y a pesar de la urgencia con las que algunas veces acudía, luego en realidad era muy poco pis el que tenía retenido... Para mí este síntoma fue una sorpresa. Yo siempre había pensado que esto pasada con el embarazo más avanzado, por la presión del bebé sobre la vejiga. Pero no. Ocurre desde el primer día, entre otras cosas por la revolución hormonal, que incluso afecta a los esfínteres, y por la dilatación preparación del útero y de toda la zona pélvica. Pero es que además, desde el primer día de embarazo, nuestro cuerpo comienza a producir más cantidad de sangre. Y claro este mayor volumen de sangre, hace que los riñones tengan que trabajar más y por lo tanto tengan que producir más orina. En fin... gajes del oficio...

En cuanto a las náuseas y vómitos... soy una privilegiada (creo). Yo NUNCA vomito. Y cuando digo NUNCA, es que recuerdo haber vomitado como 4 o 5 veces en mi vida. Por eso temía el embarazo... me resulta muy desagradable (como a todo el mundo), pero creo que psicológicamente eso hace que vomite menos que cualquiera. Y puedo decir, que no he vomitado ni una sola vez en el embarazo,.. aunque reconozco que por poco. Nauseas si que he tenido, sobre todo por la mañana. Aunque al poco de empezar a tenerlas descubrí que las tenía cuando tenía el estómago vacío. Por eso al levantarme era el peor momento... ¡Cómo lo solucioné? Pues desayunaba nada más levantarme, y siempre llevaba algo de comer en el bolso. Fruta, zumos, barritas de cereales, frutos secos... todo esto me ha salvado la vida y mi capacidad laboral. 

Lo que peor he llevado ha sido el sueño extremo. ¡Nadie me había contado que el sueño durante el embarazo me haría perder las riendas de mi día a día! El trabajo se me hacía cuesta arriba... Dormía fatal, me despertaba con sueño... y cuando más tranquila estaba... ¡Pum! ¡Cabezada involuntaria! Delante del ordenador... ¡Y hasta de pie! Todo el día bostezando vergonzosamente... y sin querer explicarle aún a todo el mundo que estaba embarazada... Sin duda lo más incómodo. 

Por lo demás, pocos síntomas. ¡He sido toda una campeona!

Ecografías en esta etapa (Primer trimestre)

Como ya conté en el post anterior, en la semana 7 acudí a un ginecólogo privado para que me confirmase el embarazo y su buena marcha mediante ecografía. En esa ecografía confirmaron que estaba de 6 semanas y 1 día. Y el corazón latía correctamente. ¡Fue una pasada! ver que la vida se abría paso... en forma de bolita con latido.... sin duda uno de los momentos más emocionantes del embarazo. ¡0'5 cm de felicidad latente!



 Dentro de la misma consulta de confirmación del embarazo, nos entraba una ecografía en la semana 9. De esta manera, el doctor podía comprobar que el crecimiento era el adecuado y progresaba correctamente, y de paso ver las pequeñas formitas que iban apareciendo en esa bolita. Fue una sorpresa tremenda encontrarnos solo unos días después con un embrión que aunque con forma primitiva, ya podía decirse que se intuía una forma humana.

Durante la semana 11 tuve que acudir a la extracción de sangre para los análisis del Triple Screening. Sinceramente, hasta esta semana me parecía que las embarazadas teníamos muy poca atención médica. Una simple visita a la matrona, y unos análisis de los que no te dan resultados hasta la ecografía del primer trimestre, deben hacerte ser consciente y creer que estás realmente embarazada. A mí me costó...

Triple Screening y Primera Ecografía de la seguridad social

En esta primera consulta me dieron mi Cartilla de Embarazo. Ahí me van apuntando la evolución del peso, la tensión, medida o altura de útero, etc. Además en la primera consulta rellenan todos los datos, incluidos observaciones como antecedentes familiares o antecedentes médicos.

Y llegó el momento de la ecografía... Estaba ansiosa. Por fin iba a ver una personita en miniatura en mi interior. Había visto cientos de ecografías de la semana 12 por Internet, y llegaba el momento de ver la mía.

Pero mi bebé no estaba muy por la labor ese día. Estaba boca abajo y de espaldas. O sea... con la espalda y el culete en la parte de mi tripa y su cara hacia mi espalda. Además completamente arrugadito/a tanto que ni siquiera se podía medir la translucencia nucal. Así que la ginecóloga me mandó a pasear y comer algo para que se activase. Y nada, al rato por fin se pudo medir. Mi peque medía 6,20 cm, y su translucencia nucal era perfecta. Yo estaba de 12 semanas y 4 días, y los resultados de la analítica determinaban que tenía el riesgo más bajo de anomalías cromosómicas. Eso sí... con lo de tener la primera foto bonita de mi bebé... mi gozo en un pozo...

¿Y yo? ¿Cómo he cambiado?

Pues he de decir que estoy bastante barrigona. A estas alturas del embarazo, el primer trimestre me ha supuesto engordar 2'5 kg. No es mucho, pero parece que todo está en la tripa, el pecho y los tobillos. En mi semana 12 ya luzco esta tremenda panza, y me quedan pequeños hasta los leggins. Solamente puedo usar vestiditos, y ya he hecho mis primeras adquisiciones premamá para el verano. Pero es que de aquí en adelante... es lo que toca. ¡Y me encanta empezar a sentirme embarazada de verdad!

Y con la semana 12 cerramos la primera etapa, el primer trimestre y con todo esto, vamos pasito a pasito acercándonos hasta nuestro sueño. Ya falta poco para saber si tendremos un peque o una peque, y empezar a ponerle forma y a imaginar como será su vida. Sin duda, el embarazo está siendo una aventura que se prevé preciosa pero muy larga. A mi al menos se me hace eterna, pero por las ganas que tengo de tener a mi bebé fuera. Hace mucho tiempo que ya me sentía madre, y ahora, no veo el momento de serlo al 100%

¡Esto va que vuela!

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