Diario de embarazo: Semanas 13-19

miércoles, 3 de agosto de 2016

Estas son las mejores semanas de embarazo. Al menos para mi fueron así. Aún no estás pesada, ya ha pasado el mayor riesgo de aborto espontáneo, y empiezas a notar como tu cuerpo cambia. Te haces consciente de tu embarazo, y por fin empiezas a tener pinta de embarazada. ¡Ya podemos creérnoslo!

Tras el triple screening con un resultado de riesgo de malformaciones bajísimo casi nulo, empecé a disfrutar del embarazo. Las pocas náuseas que tuve empezaron a desaparecer, y el sueño incontrolable empezó a ir a menos. Ya podía ir a trabajar sin bostezar a todas horas, y sin pensar en comer... Si, mis naúseas desaparecían a base de picoteo... muy sano...

¡Me siento embarazada!

Es curioso, cuando menos síntomas tienes, es cuando de repente un día tu tripa hace ¡pum! y de repente empieza a redondearse y a tomar un aspecto muy particular. Hasta ahora tenía esa pinta de "dejada",... esa tripa que la gente ve y no sabe si tienes unos kilos de más o estás embarazada... algo difuso, y nada aclaratorio... Ya desde la semana 11 algo me notaba...Pero a partir de la semana 14 la cosa empezaba a ser más obvia. 


Y la pregunta del millón... ¿Niño o niña?

Tanto mi marido como yo no estábamos muy por la labor de esperar a las 20 semanas para conocer el sexo de nuestra criatura... Así que llamamos al ginecólogo privado al que acudimos para confirmar el embarazo y nos aconsejó acudir a partir de la semana 16. 

En la semana 12, nos habían dicho que si era niño probablemente pudiera verse. Y no se vio... Pero claro, teniendo en cuenta que nuestro bebé estaba en una posición pésima para ser observado, que incluso hacía difícil medirle la traslucencia nucal, pues tampoco nos extrañó que el sexo no se revelase.

En la semana 16+1 fui a la consulta con mi madre, porque mi marido no pudo asistir por un cambio de última hora en el trabajo.... una pena. Otra vez de nuevo, el bebé estaba colocado de mala manera... dando la lata ya desde peque, jejeje. Pero yo ya había observado ecografías en Internet y en una de las imágenes que iba observando el doctor, me pareció ver que era una niña...

Al rato, el ginecólogo nos preguntó que si queríamos finalmente saber el sexo, que ya podía confirmarnos. ¡Y efectivamente era una nena! Mi peque será la niña de papá que lo que más quería era una niña, y de mamá, por supuesto. ¡Y de la abuela allí presente que soñaba con otra mujer en la familia!


Esta es mi pequeña... y esta es la mejor foto que se dejó hacer ese día. Eso de posar... de momento no se le da nada bien. Siempre está de espaldas, y atravesada, por lo que es muy complicado conseguir una de esas preciosas ecografías de las que otras madres presumen... aunque a mi me parece la niña más bonita de mundo... que voy a decir yo...

A parte del sexo, la ecografía fue muy completa, lo más parecida a la morfológica. Todo estaba bastante bien. Pesaba ya unos 126 gr. aunque como dijo el ginecólogo, por sus posturitas, costaba mucho medirla con precisión. Por lo demás todo parecía dentro de la normalidad, excepto sus riñones. En esta ecografía escuché por primera vez el término "Dilatación renal". Mi ginecólogo me dijo que era demasiado pronto para afirmar que realmente existía una dilatación renal, porque los riñones acababan de empezar a funcionar. A pesar de eso, le quitó importancia diciéndome que era algo habitual durante la formación de los riñones, y que a veces estaba incluso provocada por las hormonas del embarazo. No me gustó nada escuchar hablar de algo "fuera de lo normal" en mi bebé, pero me tranquilizó bastante, y me instó a esperar a la semana 20, donde se vería con más claridad si existía esa dilatación renal o no. 

El subidón de poder imaginar con más claridad a mi bebé sabiendo que era una nena, y la alegría familiar de saber que efectivamente era una niña y muy deseada por todos, hizo que este pequeño detalle quedara difuso, en el aire, hasta la próxima cita. Ahora mismo estaba feliz y seguía esperando a que mi pequeña terminara de formarse. 

Antes de la semana 20 me tocaron dos citas más. Por un lado a la matrona, en la semana 18. Por primera vez me midió la altura del útero y me permitió escuchar el corazón de mi bebé mediante doppler. Todo perfecto. Y por otro lado, en la misma semana, control rutinario con el endocrino. La última vez que lo visité tenía mi TSH en el límite de la normalidad, así que me predijo que seguramente en el siguiente control (este) tendría que ponerme tratamiento. Sin embargo, ¡Sorpresa! Mis hormonas tiroideas se habían estabilizado, y tenía los niveles más "normales" que nunca. Así que, citada para mes y medio después, y a seguir disfrutando del embarazo. 

Y llegaron las vacaciones

¡Y los tres volamos a Lanzarote! Queríamos darnos un último homenaje en pareja, aunque ya con nuestro futuro muy presente en mi tripita. Una semana de relax, de excursiones y de playa, de disfrutar y de sentir, y de empezar a notar lo que crecía dentro de mi. Entre las semana 18-19 empecé a sentir los movimientos de mi nena, aunque sin estar muy segura y totalmente escéptica. Aún me sabía a poco... Pero ya habrá tiempo de sentir. De momento, hay que disfrutar el camino, porque... ¡esta vida empieza a crecer a pasos agigantados!



3 comentarios:

  1. Uooooo!!! la niña ha salido rebelde desde su concepción!! jajajajaja.
    Me alegro de que todo vaya viento en popa.
    Otra niña más en la blogsfera :)
    MUAS

    PD: Ya habéis pensado en nombres???

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  2. Muchas gracias guapa!!!! Lo tiene puesto desde antes de ser concebida ;) Se llama Alma ;)

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    Respuestas
    1. Precioso nombre! entonces como Carlota, lo teníamos pensado antes de que ni siquiera fuera un proyecto! jajaja.
      MUAS!

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