Semana 20 de embarazo: Ecografía morfológica

domingo, 7 de agosto de 2016

La ecografía de las 20 semanas tiene nombre propio: Ecografía morfológica. Y es sin duda de las más importantes del embarazo. Es muy especial porque llega justo en el ecuador del mismo, cuando la mamá ya se siente embarazada y cuando muchas ya incluso han empezado a sentir a su bebé.

Durante la misma se estudia a fondo la anatomía completa del bebé. Se revisan con minuciosidad cada uno de los órganos más importantes, comprobando su grado de desarrollo, así como su funcionamiento si es que ya han empezado a funcionar.

¿Qué se busca en la ecografía morfológica?


  1. Aunque suene duro, se buscan malformaciones o signos de anomalías cromosómicas. Y por supuesto, se confirma la ausencia de varias cosas, claro. 
  2. Se mide perfectamente cada parte del feto para detectar problemas o retrasos de crecimiento o desarrollo. 
  3. Se intenta valorar el estado de bienestar fetal: Se comprueba el latido, los movimientos, los flujos de sangre, la placenta, el nivel de líquido amniótico...
  4. Se comprueba el funcionamiento y desarrollo de los órganos más importantes. 
  5. Se confirma o determina el sexo del bebé
¿Por qué es tan importante esta ecografía?

En caso de malformaciones graves o incompatibles con la vida, la madre tiene un plazo máximo para interrupir su embarazo de forma voluntaria. Si no me equivoco, ese plazo se extiende hasta la semana 22. Por eso, los resultados pueden ser decisivos, y deben dar un margen para comprobaciones, segundas opiniones y pruebas complementarias. (Muy justito creo que anda...) Desafortunadamente, no todas las malformaciones, síndromes congénitos o problemas graves pueden detectarse en esta semana, pero si que se sabe que alrededor de un 3% de las interrupciones voluntarias de embarazo en España se practican por este motivo. 

¿Es totalmente fiable el diagnóstico prenatal en esta ecografía?

A priori si. Aunque es cierto que existen factores que dificultan un diagnóstico fiable. No es fácil ecografiar un cuerpo pequeñito aún, con mucha precisión por diversos motivos: 
  • Los fetos se mueven mucho, y no siempre es fácil explorarlos
  • La escasez de líquido amniótico puede dificultar la visualización ecográfica. 
  • La posición del bebé también es determinante. 
  • Otros factores también pueden influir: obesidad de la madre, gases intestinales, etc. 
¿Cómo fue mi ecografía morfológica?

Interminable. Siempre me habían dicho que era la más larga, pero no exagero si os digo que estuve más de 40 minutos tumbada en silencio sin recibir ninguna explicación y sin poder observar el monitor. Mi única imagen era la de la ginecóloga que me practicaba el ultrasonido, y la residente que observaba con detalle y tomaba nota de la biometría fetal. 

Luego lo entendí todo: mi pequeña tenía un problemita en el riñón, y además su postura no era la mejor para que pudieran examinarla con detenimiento. Por eso tardaban tanto. La ginecóloga.... pues no era el alma de la fiesta, pero no tengo queja porque es muy profesional, aunque poco empática. 

Al final de todo me dio su "diagnóstico" que confirmarían después en la consulta del ginecólogo. (Aquí os cuento qué es la Dilatación renal) Y como vio que me llevé el gran disgusto, me intentó enseñar su carita. Pero mi peque parece que lo de las fotos se le resiste... no nos deja verla bien en ninguna de las ecografías y esta no iba a ser menos... Aún así, la doctora insistió y la nena retiró por un momento las manos de su carita y ¡zas! pillamos la mejor foto del embarazo hasta el momento.

(No se ve muy bien, pero esta es nuestra peque)

¿Y a vosotras? ¿Qué tal os fue esta ecografía?

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